¿Atención fragmentada? ¡Contenido interactivo!

Hola, marketer, sacanos de una duda: ¿cuántas veces tuviste miedo de que tu contenido, que tanto laburo te dio, se perdiera en el mar de un scroll infinito? A cualquiera le pasa (en Gratia también tenemos el mismo miedito) y la verdad es que, en esta era de la atención fragmentada, el contenido estático ya no alcanza: la gente no quiere sólo ver, quiere sentir, participar, ¡vivir una experiencia! Y ahí es donde la interactividad nos salva las papas.

Empecemos por lo que ya no alcanza: la foto linda, el texto perfecto y el videito viral. Hoy, la vara del compromiso está más alta. ¿Por qué? Porque el usuario está sobreestimulado, escéptico y tiene el control absoluto sobre lo que consume. Si tu contenido no le da algo para hacer, para responder, para descubrir, ¡chau! Nos vimos en Disney.

 

Más que “Me Gusta”: la era del “Yo Participo”.

El “me gusta” se volvió moneda corriente. Una acción vacía, casi un gesto de indiferencia. La verdadera conexión se genera cuando el usuario deja de ser un espectador pasivo y se convierte en un agente activo de la experiencia. Y ahí es donde la interactividad se pone la 10: quizzes, encuestas, juegos, realidad aumentada o virtual, experiencias 360°… las herramientas están ahí, ¡solo tenés que usarlas con ingenio!

Pero ojo, no se trata de poner un botón interactivo por poner.

La interactividad tiene que tener un propósito, tiene que ser parte de una estrategia que genere valor real para el usuario. ¿Querés ejemplos?

* Cuestionarios que educan: un test sobre tendencias de marketing que te deje reflexionando y te dé herramientas para tu día a día. * Encuestas que escuchan: una encuesta sobre qué tipo de contenido prefiere tu audiencia para saber qué camino tomar. * Juegos que enganchan: un juego temático para promocionar un nuevo producto, que se vuelva adictivo y te haga interactuar con la marca de manera divertida.  

Tres hallazgos que nos da la experiencia y que podrían ser extrapolables a tu estrategia:

1. Las personas buscan experiencias interactivas al realizar búsquedas online. 2. La gente quiere interactuar y sentirse importante, dar su opinión, chusmear cómo van los porcentajes de una encuesta. 3. El contenido interactivo puede generar hasta el doble de conversiones que el estático. El engagement se traduce en números concretos, esos que tanto bien hacen cuando están en un reporte de performance de redes.  

Y ojo, que la cosa no termina ahí. Los avances en la inteligencia artificial y la realidad aumentada están abriendo un abanico de posibilidades impensadas. Imaginate esto: en un futuro no muy lejano, tu contenido va a poder responder a la voz, a los gestos y hasta a las emociones del usuario.

Esto ya se experimenta en ciertos retails, donde el computer vision capta el perfil y las microexpresiones de las personas que ingresan al local, y ofrece un producto personalizado. Onda, si en una cafetería te ven medio dormido, la oferta es el Super Mega Shot de Café para levantar; y si te ven con pilas, la oferta es el Café Equis para seguir con energía. Esto está pasando, no es ciencia ficción.

 

El marketing de la experiencia: el futuro ya llegó.

La interactividad no es una moda pasajera, es una evolución lógica, porque estamos pasando del marketing de interrupción (el pop-up molesto) al de la experiencia, donde el usuario es el protagonista. Y, como profesionales del marketing, nuestro desafío es crear contenido que lo involucre, que lo haga sentir parte de algo, que le deje una huella.

La clave está en ponerse en los zapatos (o zapatillas, ojotas, zuecos, etc) del usuario. ¿Qué lo divierte? ¿Qué lo intriga? ¿Qué lo emociona? Y, a partir de ahí, desarrollar experiencias interactivas que sean relevantes, significativas y que le den ganas de participar.

 

SNACK para llevar y accionar rápido (te prestamos el Tupper, ¡pero devolvelo que es el único que tenemos!):

* Pensá en el usuario: el contenido interactivo debe ser intuitivo, fácil de usar y sobre todo, relevante para tus seguidores. * Buscá la profundidad y el valor en cada comunicación. No te quedes en lo superficial: la interactividad va más allá de un botón. * Experimentá con diferentes formatos: no te cases con una sola opción. Hay muchas opciones que podés explorar. No aburras. * Medí y analizá: la interactividad también se mide. Usá los datos para refinar tu estrategia y seguir mejorando. * No le tengas miedo al futuro: la tecnología avanza más rápido que Colapinto. Preparate para las nuevas formas de interactividad que están por venir.  

Si te tenés que llevar una sola cosa de este snack (acordate de devolver el Tupper) es que la interactividad es el nuevo lenguaje del engagement. Dejá de crear contenido para ser visto y empezá a crear experiencias para ser vividas. ¡A jugar, preguntar, desafiar… lo que sea!

Gracias por leer este Gratia snack. ¡Ahora andá a crear algo increíble!

 
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UGC: dejá que tu audiencia escriba la campaña.

¿Hay que aprender otra sigla más? ¿En serio? ¿Se prouncia “ugecé” o “iushisí”? Paciencia, queridos snackeros, les aseguramos que este snack 🍒les ayudará a conseguir mejores resultados, tanto si sos marketer como comunicador interno. Garantiza Gratia. Ahre.

El User Generated Content (UGC, pronuncialo como quieras) o Contenido Generado por el Usuario, es el nuevo oro de las marcas.

Si no nos creés, pensá en vos mismo: ¿no te atrae o le das credibilidad al contenido hecho por personas? ¿No te parece más convincente que un anuncio? Cero misterio, es pura psicología, porque en el UGC viven tres cosas: autenticidad, credibilidad y alcance.

Es auténtico porque nace de la experiencia real y espontánea de los consumidores. Y la autenticidad es un valor en un mundo saturado de ruido.

Es creíble porque las recomendaciones de personas pesan más que cualquier comunicación de una empresa. Si ves a alguien utilizando y disfrutando de un producto, es más probable que te sientas tentado a probarlo.

Y es viral (tiene alcance) porque un video divertido, una foto inspiradora o una historia conmovedora pueden convertirse en virales en cuestión de horas.

La suma de estas tres cosas es pura conexión y engagement.

   

Miedos, ¡afuera!

Muchos marketers o comunicadores tienen tres miedos que los frenan de implementar UGC. Acá te los contamos y te decimos cómo disolverlos:

1. Miedo a la autenticidad sin filtro: sí, la gente puede hacer cosas o usar palabras que una marca no haría o diría. Son las reglas del juego y es parte de la autenticidad en su forma más pura. Las historias reales contadas por usuarios reales resuenan más.

2. Miedo a la comparación: puede pasar que algún usuario te compare con otra marca. ¿Y? Si tu producto es bueno, no tengas miedo. Y las audiencias no son tontas, saben que las personas somos subjetivas, tenemos gustos y nadie tiene la última palabra sobre un producto.

3. Miedo a que publicará: ¿usará mal el producto? ¿Dirá algo que no es 100% adecuado? Es una gran oportunidad de involucrarte en la conversación, enseñar o divertirte y mostrar transparencia, generando confianza.

 

¿Cómo implementarlo?

¿De qué lado del mostrador estás? Comunicaciones de Marketing o Comunicaciones Internas. Bueno, te damos ideas para los dos:

Para comunicaciones de marketing:

* Concursos y promociones: creá incentivos para que compartan sus experiencias. * Espacios de feedback: implementá formularios donde los usuarios puedan compartir sus opiniones, y vos difundirlas. * Controles de caso de uso: pedile a los usuarios que filmen o publiquen videos sobre cómo usan tu producto. ¡Te vas a sorprender! * Desafíos creativos: involucrá a tu audiencia a crear contenido original que se ajuste a tu identidad. Esto es más trabajoso, pero con incentivos adecuados, la gente participa. * Y, en todos los casos, mostrá agradecimiento: un simple comentario o retuit puede marcar la diferencia.

Para comunicaciones internas:

* Invitá a participar de acciones: creá convocatorias simples, horizontales y claras. Desde hashtags hasta mostrar cómo se vive tal o cual política o beneficio, brindá a tus empleados una razón para compartir contenido. * Facilitá el proceso: proporcioná guías visuales o temáticas, pero dejá libertad creativa. Un equilibrio entre dirección y espontaneidad asegura calidad sin perder la frescura del contenido. * Promové, agradecé y reconocé: cuando un empleado genera contenido, destacalo. El reconocimiento motiva a otros a participar y refuerza el sentido de comunidad.

 

Hablemos de dinero.

¿Tenés mucho presupuesto? Qué suerte: podés usar al UGC como complemento de campañas más grandes. Mientras que las comunicaciones tradicionales hacen lo suyo, el UGC crea comunidad, complementa y llega a otras audiencias más difíciles de alcanzar.

¿No tenés mucho presupuesto? No pasa nada: hacé del UGC una filosofía de marca. De hecho, podés redefinir la forma en que interactuás con tu público.

Ejemplos sobran: desde la colaboración de LEGO con su comunidad para diseñar nuevos productos, hasta los fans de Starbucks compartiendo sus combinaciones personalizadas. Estas marcas no solo usan UGC, lo integran como parte de su ADN, e incentivan la participación de usuarios, que las posiciona en el centro de las conversaciones culturales.

 

Mucho o poco, no importa: que sea siempre.

Por si pensabas que era un nuevo espejito de colores, pues no: el UGC no es una moda pasajera. La próxima vez que planifiques una campaña, preguntate: ¿cómo puedo empoderar a mi audiencia para que escriba conmigo esta historia? Arriesgate. Probá. No pasa nada si no funciona; es parte del ensayo-error de todo lo que se hace en las redes. En un mundo saturado de mensajes, las voces auténticas tienden a destacar. Vale la pena correr el riesgo.

¿Opiniones?

Gracias por leer este Gratia snack. ¡Ahora andá a crear algo increíble!

Para un deep-dive de este artículo, visitá el episodio del podcast.

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